El equipaje del escritor, la humildad: Camilo José Cela

Es lo que nos quiso transmitir el prolífico escritor español Camilo José Cela (Iria Flabia, España, 1916; Madrid, 2002): el equipaje del escritor, la humildad. Muy a propósito esta cita – palabras más palabras menos – extraída de alguna de las notas que el célebre autor dispuso en el prólogo a las sucesivas ediciones de su novela La colmena, publicada por vez primera en 1951 y que ahora Salkedus tiene el gusto de recomendar a sus salkeditas o lectores.

”Todo lo que no sea humildad, una inmensa y descarada humildad, sobra en el equipaje del escritor: ese macuto que ganaría en eficacia si acertara a tirar por la borda, uno tras otro, todos los atavismos que lo lastran.” (Pág. 8 de la edición electrónica de Lectulandia) Así se refiere Cela a lo que los sociólogos fenomenologistas llamarían más tarde y en otro contexto, “acervo de conocimiento a mano”, ese reservorio casi infinito y pesado que inconscientemente llevamos todos, no solo los escritores, y desde el cual interpretamos el mundo. 

Puede verse también:

https://es.wikipedia.org/wiki/Camilo_Jos%C3%A9_Cela

Las rémoras de la sociedad

No siempre hablamos o escribimos desde nosotros mismos, es lo dicho por el escritor. A veces, formalidades de compromiso, necesidad de ingresos, figuración académica – figuración política incluso – llevan al autor a dejar de ser auténtico, “…a redondear su libro…” y a dejarse “…arrastrar por las afables y doradas rémoras que la sociedad, como una ajada amante ya sin encantos, le brinda, a cambio de que enmascare el latido de aquello que a su alrededor sucede.”

¿Se refiere Camilo José Cela a que el escritor debe aislarse del contexto social donde nada o nadará su obra? Salkedus no se atreve a llegar más allá. Brindamos la obra del autor para la consideración de quienes son amantes de la literatura y de su disfrute… 

Sigamos adelante leamos un poco más en sus palabras, a los fines de poner en duda nuestra perspectiva respecto al asunto:

¿Escritores asesinos?

“El escritor puede llegar hasta el asesinato para redondear su libro; tan sólo se le exige que —en su asesinato y en su libro— sea auténtico…” (Pág. 9)

Lo esencial en los fragmentos citados aquí, y posiblemente también en toda la obra de Cela, es la autenticidad, el dejar libre al arrebato casi sísmico de la inspiración, base de toda obra de arte, base del rompimiento con estándares o tradiciones castrantes.

“La ley del escritor no tiene más que dos mandamientos: escribir y esperar. El cómplice del escritor es el tiempo.” Y más allá, en otras cortantes palabras agrega: “…la verdad del escritor no coincide con la verdad de quienes reparten el oro…”

La duda es la base del avance en el conocimiento, queramos o no.

Otro interesante artículo aquí: https://salkedus.com/cambiar-las-cosas-no-es-facil/

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