Un fantasma celta nos recorre

Con el grupo Bela Fleck y The Flecktones un fantasma celta nos recorre por entre las arterias. Es el fantasma de la música celta – o céltica – y su influencia, sus recuerdos, llenos de rocas frías, aguas agudas y cristalinas, mantos de bosques, mariposas dejando nidos en gente remota, llena también de druidas y ondinas meciendo su libre voluntad por entre las ramas y el musgo dejado allí por un sol débil y escuálido que acaso tímidamente se entremete.

A celtic medley, así se llama la canción…

Nacieron en EEUU en 1988, contando ya entre su repertorio con piezas de jazz, blues, bluegrass, contry y combinaciones varias, pero hoy me regodeo y me doy el lujo de entregarles esta inusual pieza llamada A Celtic Medley, llena de reminiscencias de algún pasado nórdico, irlandés o islandés… Un pasado de duendes negros, verdes y aceitosos; melosos, juguetones y revoltosos, escondiéndonos las cosas, moviéndonos a la duda y burlando nuestros intentos de atisbarlos entre  minerales, humus, cobaltos y sinfonías caprinas y selváticas.

Se llenan de pequeños insectos intangibles nuestros ojos; se bañan de sonidos guturales nuestras almas. La espuma del tambor ancestral de la primera Europa colma nuestro plexo solar y nuestro sentimiento.  Desde nosotros mismos vuelve a sonar el tono – the tonecelta al principio no entendido pero luego encontrado en algún muérdago navideño, en los grillos de nuestra noche o en las alas tenues del hada que espera amarnos o rechazarnos, según sea o haya sido nuestro proceder vital.

Sus virtuosos integrantes

Cuenta entre sus formidables músicos con Bela Anton Leos Fleck, quien toca el banjo, especie de mandolín de cuerdas metálicas y caja redonda, muy usado en música country; su estilo y técnica son muy avanzados y vanguardistas. Ya sabrán cuando oigan. También se respalda la agrupación nada menos que con Victor Lemonte Wooten, actualmente tal vez el mejor bajista del mundo en su género. Lo habíamos escuchado desde Salkedus en la entrega El Paganini del bajo, diría yo… .

Otro de sus virtuosos, Jeff Coffin, toca el saxofón y saca la esencia del sonido no de sus dedos ni sus pulmones, sino desde ancestrales sombras juguetonas y porfiadas de la Galia o la Iberia.

Para admirar la música celta anda también al enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%BAsica_celta

A mí me gusta variar. Y a mí. Y a mí… Y a mí, estar dispuesto a la apertura. Y a mí, no cerrarme en una sola cosa ni en un solo estilo. Ser heterodoxo; laico, innovador, atrevido; y hasta incómodo, a veces. A mí, la sílfide que me acosa desde su alma encantada en su fotograma… Por eso les invitamos a escuchar a esta agrupación. Mediante un clic ya estarán en cualquiera de los infinitos y recónditos bosques celtíberos:

https://www.youtube.com/watch?v=KrlpFA5BbuU

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